hipoteca y prestamo personal

Solicitar una hipoteca y préstamo personal a la vez. Como hacerlo

Muchas personas se preguntan si, mientras están pagando su hipoteca, pueden pedir un préstamo personal. En sentido inverso, hay quien todavía está amortizando uno de estos créditos y necesita una gran inyección de liquidez. Por ejemplo, para aprovechar una oportunidad inmobiliaria.

Funcionamiento de las hipotecas y préstamos personales

El ordenamiento jurídico no dice nada acerca de que exista un límite de acumulación de créditos. Esto significa que es perfectamente legal hipotecarse mientras se está amortizando un crédito personal o hacerlo a la inversa. Esta situación es razonable e incluso normal. En caso contrario, quien solicita un préstamo hipotecario quedaría excluido del circuito de crédito durante veinte o treinta años (en el mejor de los casos).

Fuera del aspecto legal está la cuestión económica. Cada uno tiene su propia capacidad de endeudamiento, que depende de diferentes factores como: niveles de ingresos y gastos o las garantías que pueda aportar. Así, las hipotecas suelen ser más económicas que los préstamos personales; pero ello se debe al tipo de garantía que conllevan. Por supuesto, será más fácil pagar dos hipotecas que dos préstamos personales, debido a su precio.

Sin embargo, lo que no será tan fácil es pedir dos hipotecas. Para ello se necesitarán al menos dos inmuebles sobre los que establecer la garantía. Por lo cual no todo el mundo tiene a su disposición tal parque inmobiliario. También hay que recordar que en caso de que el prestatario no sea capaz de amortizar todos sus créditos;  las hipotecas y los préstamos personales tendrán un régimen de reclamación diferente.

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Mientras el préstamo personal debe reclamarse en un plazo de 5 años, pudiendo embargarse bienes del deudor para su pago. (Siempre que exista), la hipoteca se puede reclamar hasta en 20 años, pudiendo promoverse una ejecución hipotecaria.

Sí se puede solicitar una hipoteca a la vez que un préstamo personal

En definitiva, las diferencias entre el préstamo hipotecario y personal varían en cuanto a su régimen de ejecución, precio y facilidad de concesión. Fuera de estos elementos, poco importa que concurran dos o más créditos.

De modo que todo el mundo puede combinar diferentes tipos de productos crediticios. Siempre que la persona tenga en cuenta hasta qué punto puede endeudarse y cuál será el precio de dejar de pagar las cuotas pactadas. Por otro lado, estos no son los únicos productos financieros que pueden contratarse simultáneamente. Nada impide, mientras se están amortizando estos, recurrir a otros sistemas de crédito como:

– Tarjetas de crédito o revolving.

– Compras aplazadas.

– Líneas de crédito.

La única dificultad que podría encontrar el prestatario es que el prestamista no quiera concederle el crédito. En estas situaciones no tiene más que consultar con otros operadores las condiciones de una hipoteca o préstamo personal. Además, estas suelen ser fuentes complementarias de financiación. La opción más sencilla es consultar en comparadores como Préstamos Ideales y elegir el que mejor se adapte.

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