TIN

Cosas que aprender: ¿qué es el TIN?

La terminología financiera está plagada de términos que, para los más profanos, pueden ser difíciles de comprender. Uno de ellos se refiere al Tipo de Interés Anual, o el TIN. Suele aparecer asociado al del TAE, o Tasa Anual Equivalente. En este artículo vamos descubrir qué es el TIN. Lo vamos a explicar de una forma sencilla para que puedas entenderlo y por fin acabar con ese lenguaje tan complejo que se usa en el mundo de las finanzas.

¿Qué es el TIN?

El Tipo de Interés Nominal hace referencia a la cantidad fija en forma de porcentaje. Esta se acuerda como concepto de pago por el dinero prestado. Dicho con otras palabras, es una manera de conocer el porcentaje que recibe el banco por prestar el dinero. Hace referencia al coste financiero de un producto bancario, ya sea un préstamo o una hipoteca. El TIN es un valor que no tiene por qué ser anual, algo que sí ocurre con el TAE. Generalmente el TIN es un valor de carácter mensual. Aunque puede ser, trimestral, semestral o incluso diario.

Conviene tener en cuenta que el TIN no es la cantidad total que vas a abonar por recibir prestado un dinero de una entidad bancaria. Por lo que no se trata de un valor excesivamente útil para un cliente. Eso sí, nunca está de más saberlo. Además, las entidades bancarias están obligadas por ley a darlos a conocer previamente a la contratación, ya sea de un préstamo o de un depósito.

¿Cómo calcular el TIN?

Hacerlo es muy sencillo. Supongamos que un cliente ha solicitado un préstamo para comprar un ordenador portátil por valor de 1900 euros, y el TIN mensual tiene un valor del 3,2 por ciento. Si al mes siguiente puede pagar la cantidad total del préstamo, habría de abonar el resultado de multiplicar ambas cifras; que en este caso sería 60,8 euros.

Normalmente el TIN es lo mismo que el interés real. Que viene dictado por normativa europea desde Bruselas, pero tiene en cuenta el valor de la inflación. Por tanto, el TIN ha de ser siempre tomado en cuenta a la hora de obtener financiación. Sin embargo, el valor que ofrece una visión más clara de los intereses es el TAE, que ya de por si engloba al TIN.

Formarse, la mejor manera de no perderse

Como hemos comentado, la terminología financiera está plagada de conceptos que pueden resultar complejos de entender. No hacerlo puede dar como resultado que contratemos algunos productos a ciegas, pagando mayores intereses por ellos. La única forma de dejar de ser alguien lego en estas cuestiones, es visitar periódicamente este blog. Aquí vas a encontrar información financiera explicada con un lenguaje sencillo y fácil de comprender.

No hace falta tener unos profundos conocimientos para poder hacerlo. Basta con prestar algo de atención y saber qué es lo que mejor nos conviene a la hora de decantarnos por una opción u otra. Conoce los diferentes productos que hemos seleccionado para ti, hay opciones interesantes con un TIN ajustado.

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